Proton Mail ha atraído a más de 100 millones de usuarios desde su lanzamiento, impulsados por su compromiso con la privacidad del correo en una era de vigilancia generalizada. Fundado en Suiza por científicos que se conocieron en el CERN, destaca por el cifrado del lado del cliente: los correos se protegen en el navegador del usuario antes de tocar los servidores de la empresa. A diferencia de muchos proveedores que escanean contenido para anuncios u otros fines, la arquitectura de acceso cero de Proton Mail garantiza que ni siquiera sus operadores pueden leer los mensajes.
Con sede en Ginebra, Suiza, Proton Mail opera bajo estrictas leyes suizas de privacidad, que ofrecen protecciones más sólidas que en muchas otras jurisdicciones. Lanzado el 16 de mayo de 2014, comenzó con una campaña Indiegogo récord que recaudó más de 550.000 $. Hoy forma parte de un ecosistema más amplio de herramientas de privacidad de Proton AG, entidad con fines de lucro mayoritariamente propiedad de la fundación sin ánimo de lucro Proton Foundation. Esta estructura financia el acceso gratuito priorizando intereses del usuario sobre ingresos publicitarios. Con centros de datos en Suiza —incluido un búnker seguro—, además de ubicaciones en Alemania y Noruega, mantiene los datos en Europa, atractivo para quienes se preocupan por la soberanía de datos.